lunes, 10 de septiembre de 2007

A quien corresponda

Te he encontrado por fin, aunque en verdad no sé si te buscaba, pero ahora estás aquí.

 No hay abismo, ni paredes, tampoco terceros, eres accesible como el sol, como el aire, eres tangible como mis manos pero volátil como el tiempo.

Tienes la capacidad de mantenerme en vilo con un silencio y acelerar el transcurso de mi vida con un sí.

No te amo, por que sería equivocarme, no amo tu envoltura, por que sería amor de un día, no amo tus palabras, ni tus ideas, tus sentimientos, amo tus circunstancias por que te hicieron como eres, amo tu barrio, tu infancia, las calles donde jugaste, los besos que diste, los besos que te dieron.

Amo las mujeres que te quisieron antes que yo por que te enseñaron con traiciones y caricias a amar con libertad.

Y por último, amo el tiempo que sin saberlo me hizo esperar por ti, las heridas que causaron, el llanto derramado porque no valdría la pena haberte encontrado sino pudiera reconocer la verdadera felicidad.